Atún rojo, delicioso y saludable

La pesca y consumo de atún rojo (Thunnus Thynnus) es conocida desde hace más de 3.000 años. Se tiene noticia de su captura en las costas gaditanas, desde el asentamiento de los fenicios, continuando, en los periodos romanos y árabes, hasta llegar a nuestros días.

En la cultura nipona, la mayor consumidora de atún, el atún rojo, denominado Kuromaguro, es considerado un delicado manjar. Por nuestra parte, la gastronomía popular mediterránea, cuenta con numerosas elaboraciones, en guisos, a la plancha o fritos, donde el atún es el principal ingrediente. En los últimos años, se aprecia un fuerte incremento del consumo de atún rojo en crudo, especialmente en restauración.

Atún rojo salvaje de Almadraba

Además de apreciado por su sabor, el atún rojo presenta un alto valor nutricional y su consumo aporta significativas ventajas a la salud. Consumir atún rojo supone un alto aporte proteico a la dieta, siendo su calidad nutricional similar a la carne, pero de mejor asimilación para el sistema digestivo. Entre los aminoácidos presente en las proteínas del atún rojo, se encuentran la lisina, de gran valor en el crecimiento infantil, y el triptófano, imprescindible para la formación de la sangre.

Sumado a las proteínas, el atún rojo de almadraba, por el momento de su ciclo vital en el que se realiza la captura, presenta una gran proporción de ácidos grasos Omega 3, que reducen el nivel de triglicéridos, la presión arterial y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Destacan también sus propiedades anti cancerígenas y anti inflamatorias.

En su aporte de minerales, destaca el Iodo, necesario para el metabolismo y el correcto funcionamiento de la tiroides, y el Hierro, fundamental para la formación de glóbulos rojos.

Como final, destacar la presencia de vitaminas A, D, B1(tiamina) y B3 (niacina) que ayudan a la formación de tejidos blandos y óseos, mejoran la absorción de calcio y el funcionamiento de músculos, corazón, el sistema nervioso y el digestivo. Además de mejorar el aspecto de la piel.

En resumen, la incorporación regular del atún rojo de almadraba, en nuestra dieta, nos proporcionará el disfrute de nuestros paladares y innumerables beneficios en nuestra salud.

ventresca de atún rojo salvaje

Salvaje de Almadraba

Salvaje de Almadraba es el apellido que acompaña a nuestro atún rojo, que pone en manifiesto su procedencia, marca su calidad y asegura una pesca responsable y sostenible.

El atún rojo que se captura en las almadrabas a su paso por las costas atlánticas de Cádiz en su viaje hacia el Mediterráneo, acumula reservas para enfrentarse al desgaste que supone el proceso de apareamiento, encontrándose en su mejor momento de engrasamiento. Lo que hace que su carne sea jugosa y rica en Omega 3.

El atún salvaje se alimenta libremente en el océano abierto, obteniendo una dieta variada, que unida a las grandes distancias recorridas en sus movimientos migratorios confieren un nivel de infiltración óptimo de las grasas. Por contra, los atunes de granja, sometidos a un engorde artificial, presentan una dieta menos variada y un menor índice de infiltración.

Nuestras prácticas milenarias suman una responsabilidad para con la especie y el compromiso con la sostenibilidad de la práctica de esta arte. El sistema de redes situadas junto a las costas, al ser de carácter fijo, no degradan el fondo marino. Su diseño solo captura atunes que han alcanzado una madurez, asegurando que han cumplido con el ciclo reproductivo, en muchas ocasiones, asegurando la continuidad de la especie.

Salvaje y Almadraba, dos palabras que encierran un significado que distingue como únicos a nuestros atunes.